Empty Bowl Meditation: Una meditación sencilla

meditationLa meditación es una práctica muy extendida en la mayoría de civilizaciones y culturas orientales, y a lo largo de las últimas décadas se ha adoptado también en occidente, sobretodo para combatir el estrés, y el frenético ritmo de vida.
Meditar unos minutos al día es muy beneficioso, para el cuerpo y la mente, ya que durante la meditación, el cuerpo se relaja, concentrándonos en algo tan sencillo como nuestra propia respiración, equilibrando sin esfuerzos nuestros biorritmos y descongestionando las tensiones en nuestro organismo. Además, si se hace con esmero, se consigue que durante esos pocos minutos, la mente también se relaje, aliviando las cargas emocionales, evitando los malos pensamientos y alejando las preocupaciones y quehaceres que se acumulan en nuestra cadena de pensamientos, provocando estrés y agobio.

Existen muchos tipos distintos de meditaciones, que pueden beneficiar o paliar problemas concretos, y existen también muchos niveles de meditación, que requieren constancia, paciencia y práctica para alcanzar sensaciones extrasensoriales, de paz interior y máximo equilibrio, aunque suene un poco a cuento chino.
Sin embargo, para lograr el principal propósito de cualquier meditación, que es tomar conciencia de nuestro cuerpo y mente, para favorecer la salud física y mental, y combatir las presiones a las que estamos sometidos o inconscientemente nos sometemos, en la vida diaria, no se necesitan nada más que entre 5 y 15 minutos de tiempo y ganas de olvidarnos del mundo durante unos momentos.

Una técnica de meditación sencilla y agradable para probar es la del Empty Bowl (Cuenco Vacio).

  • Hay que sentarse cómodamente, en silencio, puede ser en una silla, o puede ser en el suelo. Se colocan las manos boca arriba sobre las rodillas, con las palmas abiertas, ligeramente curvadas, imitando la forma de un cuenco
  • Se deja la boca ligeramente entreabierta, con la punta de la lengua tocando el paladar justo detrás de los dientes. De esta manera los pulmones requieren de menos esfuerzo para respirar. Durante los primeros minutos respira con normalidad pero prestando atención a tu respiración, siempre por la nariz, que filtra el aire que entra, hasta conseguir un ritmo constante.
  • Empieza entonces a inspirar siguiendo el recorrido del aire desde que entra por la nariz hasta el estómago, a la altura del ombligo, donde se producirá una parada natural; contén la parada durante una fracción de segundo. Luego expira, sintiendo como el aire hace el recorrido inverso hasta la punta de la nariz y fuera , donde de nuevo apreciaras una parada, aguanta una fracción de segundo. La primera parada se produce en el interior y la segunda, fuera, en el espacio, a unos milímetros de la nariz.

De la punta de la nariz al ombligo, el aire entra fresco y sale caliente. Si se practica con cierta constancia, al cabo de unas semanas observareis que las paradas en los puntos clave cada vez se alargan más.

Se recomienda practicarla por la mañana o a última hora de la tarde, pero la verdad, es que cualquier momento es bueno, mejor que nunca.Lo ideal es hacerlo durante 15 minutos, 5 normal y 10 teniendo en cuenta las paradas; pero 5 son mejor que nada; menos de 5 es tontería porque no llegas a coger el ritmo.

Los beneficios directos sobre el organismo, el aparato respiratorio, el corazón, o los pulmones, son algo difíciles de comprobar, pero la sensación de mayor lucidez, tranquilidad y relax (que no amuermamiento) es notable nada más acabar.

Al principio, los minutos se hacen eternos, pero a medida que le coges el truco llegas a olvidarte del paso del tiempo.

Es algo sencillo, que mejora tu calidad de vida, sin gastar dinero y sin más requisitos que tu propia voluntad, cuando quieras y donde quieras.

Rebeca Arnal


Leave a Reply