Día de lluvia

Elegante y pedante, caminaba a paso acelerado por la calle, bajo la lluvia, que gota a gota estampaba su traje. Se resguardó bajo el toldo de una cafetería, de donde emanaba un intenso olor amargo a café. Mientras miraba el reloj, en los próximos segundos, se encontró apretado entre varios cuerpos mojados que habían acudido a resguardarse en el mismo lugar. La lluvia descargaba cada vez con más mal humor y peor saña. El cielo estaba totalmente cubierto de un gris amenazante. El roce de la gente le incomodaba. Sentía la presión de la carne blanda de la mujer a su derecha, el hedor de un perfume barato de la chica que estornudaba a su izquierda. Intentaba mantener la barbilla alta para no rozar con ella el grasiento pelo oscuro, del bajito señor que se encontraba delante suyo. Y detrás, no podía más que imaginar, que el molesto rebote incesante que sentía junto a su pierna, era de un nervioso tic, de un hombre joven al que le olía mal el aliento. Sintió repugnancia. Un trueno furioso alteró a la gente que como una pequeña masa se apretó más. Escurridizamente, con grima, avanzó unos pasos al frente y como un maniquí, quedó inmóvil bajo el terrible telón de agresivas partículas de agua. En escasos segundos su pelo quedo empapado, pegado contra su cabeza. Ajeno a las atónitas miradas de la multitud resguardada bajo el toldo, sacó de su bolsillo una pitillera y un plateado encendedor a juego. Impasible extrajo un cigarrillo y lo encendió. Al exhalar el humo, es como si la lluvia sobre él hubiese cesado. El humo se disolvió en el agua y acto seguido el cigarrillo empapado se apagó.

Rebeca


One Response to “Día de lluvia”

  1. Mira que con toda la intensidad de observar esta foto que recrea tu escrito, al final me ha atrapado, y con mucho agrado te comento, que está lleno de una manera muy buena de narración, del momento, vaya que yo mismo, me sentí apretado, ofuscado y mojado
    Genial felicidades

    vikko_u@hotmail.com

Leave a Reply