The Girlfriend Experience
Esta vez Soderbergh, se sumerge en la vida de Chelsey, una exclusiva escort de Manhattan, en un film que recuerda al género documental. “The girlfriend experience” es una película de un presupuesto modesto, rodada en digital y con un reparto casi desconocido, salvo por la famosa actriz porno, Sasha Grey, que encarna a la protagonista, demostrando que no solo tiene talento para el género X.
Soderbergh nos muestra el día a día de Chelsey, durante la semana previa a las elecciones presidenciales de 2008. Los guionistas David Levien y Brian Koppelman, que han trabajado en pareja en muchas ocasiones, destacando The rounders, El Jurado o Ocean’s 13, apuestan esta vez por el naturalismo y la cotidianidad, tanto en las acciones y situaciones que se suceden, como en los diálogos.
A través de sus citas con los clientes, la entrevista con un periodista, y la relación con su pareja, Chris (Chris Santos) que respeta su modo de vida con ciertas normas, vamos adentrándonos en la vida de Chelsey y poco a poco va quedando al desnudo su verdadera naturaleza , escondida tras el personaje que interpreta para sus clientes. A medida que el film avanza se va desmontando su coraza, sutilmente y afloran sus inquietudes y conflictos, desencadenados principalmente al conocer a un determinado cliente.
Sodebergh ha optado por una narración no lineal, con saltos en el tiempo, un tanto confusa en ocasiones. Las escenas se muestran como piezas de un gran puzzle desordenado que poco a poco van encajando, para mostrar el retrato completo de Chelsey y su entorno.
Se aprecia el estilo propio de Soderbergh en la elección de los planos, donde la acción no suele ser el centro de atención, creando un ambiente íntimo, incluso intrusivo con un punto de voyeurismo. 
Hay un gran uso de desenfocados, escorzos, y mezclas de primeros planos, con planos generales o detalles descontextualizados, otorgando al film un look muy personal y particular; con un trabajo de fotografía excepcional.
Es fácil dejar pasar sutiles detalles, que se van sembrando, y hay que ir continuamente descifrando el orden cronológico de los acontecimientos, lo que puede resultar un juego o un fastidio; eso a gusto de cada uno.
Para mí, lo único que se hace un poco tedioso, es el recurrente tema de la crisis financiera y la inestabilidad económica, de boca de los personajes que encarnan a los clientes de Chelsey, es un tema secundario en la esencia de la historia, pero que pone en contexto y de manifiesto la crispación y preocupaciones de la gente en aquel momento.
Este film, no es un taquillazo del consagrado director, sino uno de sus experimentos, hecho con clase, pero apto solo para aquellos que estén dispuestos a vivir una experiencia sensorial y caótica a través de la pantalla, sin principio ni final, pero con múltiples reflexiones y personajes interesantes.
Rebeca Arnal


Leave a Reply