Star Trek, la galaxia de J.J. Abrams
Paramount Pictures y Spy glass Studios presentan esta producción de Bad robot, en la que JJ. Abrams dirige y produce ( junto a Damon Lindelof, compañero de aventuras y co-creador de la conocídisima série de televisión Lost), esta película basada en la archiconocida serie creada por Gene Roddenberry.
Abrams, -que ya ha mostrado su talento anteriormente con series televisivas como Alias, y actualmente Lost y Fringe, y en películas como Misión imposible 3-, se ha rodeado de un extraordinario equipo creativo, con el que ya había trabajado antes en diversas ocasiones, consiguiendo un producto que lleva su sello y el del talento de su equipo, como el de los escritores Roberto Orci y Alex Kurtzman, que han hecho un brillante trabajo de guión en esta película.
Y es que Abrams entiende que, aparte de tener talento, es importante rodearse de gente que también lo tenga. La primera vez que J.J. conoció a los dos guionistas fue en 2003, para proponerles que escribieran los guiones de Alias. La cosa fue tan bien, que acabaron ascendiendo a productores ejecutivos de la serie. Tres años más tarde, en el 2006 el director los volvió a reunir para escribir el guión de Misión Imposible 3, una película que fue muy bien acogida por la crítica por añadir profundidad y humanidad a la famosa saga. Ese es el sello de Abrams y su equipo: demostrar que es posible hacer buenas historias llenas de acción y aventuras, en la que los personajes y sus dimensiones son una parte imprescindible de la narración de la historia.
JJ. Abrams escoge la premisa de volver a los orígenes de los personajes de la serie para narrar la historia de porqué éstos acabaron siendo como la audiencia los ha conocido: “La idea de que nadie antes haya explicado los orígenes de la historia de Kirk y Spock y todos los demás me pareció muy buena”- dice el director.
Así, el actor Chris Pine encarna a un joven y rebelde James Tiberius Kirk, que retado por el Capitán Christopher Pike -interpretado por Bruce Grenwood- decide alistarse a la flota espacial siguiendo los pasos de su padre fallecido el mismo día en el que él nació. Allí conoce al que será el médico de la nave USS Enterprise , Bones McCoy (interpretado por Karl Urban), y gracias al cual consigue subir a la nave cuando el equipo es llamado para ayudar en una misión de rescate a Vulcano, a pesar de estar en suspensión por haber hecho trampas en el test imbatible según Spock, personaje medio Vulcano y medio Humano encarnado por el actor Zachary Quinto, reconocido por muchos como “Sylar” en la serie “Heroes”.
Junto al resto de la tripulación, estos dos personajes tan distintos descubrirán que lo que parecía una simple misión de rescate se complica debido a los planes de Nero, el villano romulano de la película, encarnado por Eric Bana, y cuyo afán de venganza complica los planes de la tripulación del Enterprise, amenazando con destruir la tierra y el resto de planetas de la galaxia. Esta aventura será el inicio de la amistad entre Kirk y Spock, empujada por la aparición del actor Leonard Nimoy (miembro original de la Enterprise en la serie televisiva) interpretando a un Spock mayor y maduro, que viaja en el tiempo para adoctrinar al joven Kirk. “En un sentido más amplio, quería que la película fuera un viaje del corazón y la mente uniéndose”, comenta JJ.Abrams; y según mi opinión lo ha conseguido. Los guionistas han hecho un estupendo trabajo, respetando y mezclando los arquetipos universales y creando nuevas formulas (como, por ejemplo, que Spock sea el mentor de Kirk cuando viaja en el tiempo a la vez que en la actualidad es su guardián del umbral, hablando en los términos usados por Christopher Vogler).
El espectador no puede evitar comprender e identificarse con los dilemas de Spock , que lucha para mantener el equilibrio entre su parte emocional más humana, y su parte racional Vulcana, padecer por Kirk cuando las cosas se le ponen difíciles, o incluso sentir una pizca de empatía por un malvado Nero sumergido en una espiral de dolor y venganza por la pérdida de sus seres queridos. Todo esto, con las porciones apropiadas de acción, suspense y humor, creando una de esas piezas que te hacen sentir y disfrutar como si volvieses a la infancia.
Yo que nunca he sido fan de Star Trek, disfruté de la película como una niña, sumergiéndome de cabeza en su mundo y en sus personajes. Si alguien tenía que conseguir que alguien como yo disfrutara de esta película, tenía que ser JJ. Abrams.
Misión cumplida, entonces.
¡Larga vida y prosperidad!
Laia Vilaseca.


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