Gran Torino

011Eastwood, que no aparecía delante de las cámaras desde 2004 con la oscarizada “Million Dollar Baby”, ha vuelto este año con más fuerza que nunca en “Gran Torino”.

Después de haber dirigido la nominada “Challenging”, el actor dirige e interpreta maravillosamente esta historia creada por Dave Johannson , en la que tanto el guionista, Nick Schenk, como dos de sus actores,- Bee Vang  en el papel de Thao Lor y Ahney Her en el de Sue Lo-,  hacen un magnifico debut.

Más allá de lo que podría ser políticamente correcto para algunos, Clint Eastwood da vida a Walt Kowaski, un hombre jubilado que luchó en la guerra de Corea y que pasa su solitaria vida, después de la muerte de su mujer, arreglando averías domésticas, en un barrio que ya no siente suyo debido a los inmigrantes Miao que han ocupado las casas de los que eran sus antiguos vecinos.

large_clint_eastwood_gran_torinoEastwood encarna a un personaje ciertamente racista, que sin embargo se gana el aprecio del espectador antes del segundo acto, ya sea porque se intuye la transformación en el arco de su personaje, ya sea porque nos damos cuenta de que más allá de sus convenciones y prejuicios, tiene un extraordinario sentido de la justicia que va más allá de éstos.

Es en el momento en que su vecino adolescente, Thao Lor -el cual intenta robarle su posesión más preciada, su Gran Torino- se ve avasallado por una de las bandas locales, cuando Eastwood aparece con una escopeta y ahuyenta a “los malos” como si lo único que le importase es que están pisando su propiedad. Pero el espectador  sabe que en el fondo es todo fachada, y ésta se va rompiendo a medida que Walt empieza a relacionarse con sus vecinos, sobre todo gracias a la ingeniosa Sue Lor, la hermana mayor de Thao, que sugiere que éste trabaje para el viejo,  para enmendar así el intento de robo,  invitando al gruñón del señor  Kowaski  a inmiscuirse en unas vidas que hasta el momento eran más imaginadas que conocidas por él. large_eastwd

A partir de ese momento, la historia se convierte en un una partitura que combina humor,  crueldad y cierta ternura,  creando una hermosa pieza agridulce que culmina con una resolución tan aguda y razonable por parte del protagonista, como sorprendente para el espectador. Si hay algo que transmite esta película, es que la vida es dura para muchos, en muchos y diversos sentidos, y que sólo el acercamiento lleva al autoconocimiento y la paz con uno mismo. Finalmente, y excusándome lo justo por tanta trascendencia, recomiendo encarecidamente darse una vuelta en este maravilloso  auto que es Gran Torino, y disfrutar del viaje.

Laia V.


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