Gone, Baby, Gone
“Gone baby gone” (Adiós Peuqeña adiós) es el film con el que debuta el conocido actor Ben Affleck como director; además de haber escrito él , junto con Aaron Stockard el guión; una adaptación de la novela de Dennis Lehane’s del mismo título.
La trama se basa en la odisea que viven una pareja de jóvenes detectives, Kenzi y Angi al investigar la desaparición de una niña en su barrio. Al empezar a tratar el caso ambos entran en un espiral que les llevará desvelaran misterios que no esperaban descubrir, algunos que quizás hubiesen preferido no saber. La película muestra el eterno dilema entre el criterio sobre lo que está bien y lo que está mal. El planteamiento de los dilemas éticos, a los que se enfrentan los personajes, resultan interesantes, aunque a veces son expuestos demasiado directamente, sin dejar nada para la deducción del espectador, quitándole así mucho encanto. Sobran los tópicos y explícitas moralinas; diálogos que dicen lo mismo que vemos, sin subtexto alguno, dando la historia y lo que se aprende de ella sobre masticado.
El cada vez más popular Casy Affleck, hermano de Ben, realiza una buena interpretación del joven detective Patrick Kenzie, un ético y bondadoso personaje, fiel a sus principios, de los que por desgracia en la vida real quedan pocos. Sin embargo las actuaciones de Ed Harris y Morgan Freeman están un poco desaprovechadas.
Lo que no puedo dejar de comentar es la pobreza del personaje femenino, Angi Gennaro, la novia inocente del joven detective, interpretado por Michelle Monaghan. Aparece en el 90% de las escenas aportando en la mayoría poco o nada a la trama. Las pocas intervenciones que desarrolla dentro de la acción, como tirarse al agua para intentar salvar a la niña, podrían haber sido atribuidas directamente al personaje principal, Kenzie. Angi resulta un personaje plano, al que no llegamos a conocer realmente y que solo cobra sentido al plantear el gran dilema final, para plasmar una separación sentimental por la fuerza de los ideales, entre ella y Kenzi. Sin embargo su ruptura carece de emotividad, porque a lo largo de la película no se ha conseguido transmitir la pasión de esa relación.
Técnicamente es una película tan correcta como corriente; lo más atractivo, las escenas de acción; están bien llevadas, mantienen la tensión y son creíbles, Afleck no ha necesitado enormes explosiones, ni inverosímiles persecuciones o grandes efectos, para plasmar el miedo, el peligro o la crueldad.
Afleck ha acertado también al recrear con cierto costumbrismo el ambiente callejero y de barrio de los suburbios de Boston, gracias a esperpénticos personajes secundarios que retratan arquetipos marginales americanos. Aunque a veces resultan exagerados, no lo criticare por eso, ya que yo misma sé que la realidad supera con creces a la ficción.
Lo que no ha conseguido en mi opinión, es crear una pieza homogénea y cohesiva. La estructura es arriesgada y no ha funcionado muy bien, mezcla el narrador, con montage, con acción dramática, para plasmar el paso del tiempo y desarrollar la trama pero sin demasiada gracia, cortando y frenando bastante el ritmo.
En total es una combinación de algunas buenas escenas y algunos personajes interesantes, con una desorientante estructura y aburridos diálogos. Así que el sabor de boca que se te queda es ‘ni chicha, ni limoná’.
Se puede ver; y en la variedad de opiniones está la riqueza del gusto, pero no es una de esas películas que dejan huella.
Rebeca


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